Maca andina
Tubérculo altoandino rico en alcaloides macamidas asociado a vitalidad y equilibrio hormonal.
Selección curada de ingredientes ancestralmente asociados al despertar sensorial. Sin promesas milagrosas: solo data responsable, rituales y sabores que invitan a conectar con el cuerpo.
Tubérculo altoandino rico en alcaloides macamidas asociado a vitalidad y equilibrio hormonal.
Las saponinas ginsenósidos se investigan por su potencial efecto vasodilatador y de energía sostenida.
Sus aceites aromáticos se usan en tisanas y licores para inducir relajación sensorial.
Favorece la microcirculación gracias a flavonoides y terpenos.
La feniletilamina y el triptófano influyen en neurotransmisores del placer.
Rica en minerales y enzimas; culturas persas la mezclaban con frutos secos como ofrenda.
El gingerol aporta calor digestivo y favorece la circulación periférica.
La curcumina tiene propiedades antioxidantes y se combina con pimienta negra para mejor absorción.
Sus crocinas aportan aroma floral y un tono optimista, usado en infusiones seductoras.
Alta en polifenoles que apoyan la circulación.
Sus aceites cineol y terpineol despiertan el olfato; ideal en infusiones con café o cacao.
El proceso de maduración concentra compuestos azufrados antioxidantes.
Eleva la temperatura corporal y perfuma bebidas calientes asociadas al cortejo.
Su eugenol anestesia suavemente y aporta aroma cálido.
Simboliza fertilidad en muchas culturas.
Fuente de fibra y calcio, asociados a la abundancia en ceremonias griegas.
La capsaicina libera endorfinas y aumenta el flujo sanguíneo periférico.
Contiene citrulina, aminoácido relacionado con la producción de óxido nítrico.
Su vainillina crea una atmósfera envolvente. Aztecas la mezclaban con cacao.
Aporta catequinas antioxidantes y el aroma floral del jazmín que relaja la mente.
Contanos si sos investigador, herbolario, chef o simplemente deseás sumar tu experiencia. Leemos todas las historias.